La enfermedad del olvido"Esta semana os propongo que reflexionemos sobre la enfermedad del olvido. La Enfermedad de Alzéhimer. Y quiero que me contéis, que nos contéis, experiencias que conozcais.Pero no de los enfermos solamente, sino de los cuidadores. De esas mujeres y esos hombres, de esas hijas y esos hijos, de esas chicas ecuatorianas, colombianas o bolivianas que cuidan a muchos de ellos." (
El cuaderno de Guillermo Fernández Vara, 23-09-07)raimundo dijo... (
Comentario enviado, pero no publicado, por fallo informático, supongo)Como a María de los Hitos, no me ha llegado un comentario que envíe días pasados, por lo tanto insisto.
Sr. Presidente: Creo que el familiar que cuide a un enfermo de Alzheimer, necesita que la administración le ofrezca la capacidad para gestionar y solucionar sus problemas. Necesita autonomía para actuar.
Necesita ayuda para contratar a las cuidadoras (sus condiciones de trabajo) necesita saber cómo tratar a estos enfermos, necesita canales de comunicación con urgencias médicas, con policía local (en caso de extravíos), con asistentes sociales, Cruz Roja, INEM, estar informado de la legislación etc…
Pero sobre todo, necesita, desde el primer momento, conocer la experiencia de otras familias en sus mismas circunstancias, para formar un canal de ayuda y solidaridad entre personas con el mismo problema, para aprender también las consecuencias que tendrá en su vida esta enfemeda.
Necesita formar una red social con ellas, por la que circulen las formas de acción y las soluciones a problemas que otras familias ya han tenido; así la experiencia de unas se transmite a todas rápidamente. Estas capacidades aliviarán su angustia.
La junta de Extremadura es de las pocas administraciones con capacidad y autonomía técnica para poder montar una red social, sustentada en un portal informático, especializado, cogestionado con estas familias, que ofrezca todas las ayudas que consideren relevante; y a la que se acceda a través del móvil, por ejemplo.
Esta red social solidaria, permitirá la optimización de los recursos, administrativos y personales, porque son las familias las que saben lo que necesitan, y cómo y cuándo lo necesita.
En cuanto al tema de la quema de las fotografías del rey, sería más preocupante que lo aplaudieran...
Sr. Presidente, Sres. Comentaristas: Vayamos por partes, y perdónenme si me alargo. Si un pequeño agricultor tiene una emergencia, y necesita contratar, legalmente, a un temporero a media mañana, en medio del campo, en medio de la vendimia ¿Cómo lo hace? Si el proceso dura dos meses, no puede. ¿Y puede contratar en origen? Supongo que todavía menos.
La cuestión es, en mi opinión, hacer posible trámites complejos entre particulares o cuasi-particulares (no hablo de grandes empresarios), y sin recurrir a intermediarios caros (gestorías etc.). Una solución sería informatizar el proceso, y el campo, para que el agricultor y el temporero puedan firmar contratos privados a través del móvil (el sistema más común), visados por la administración mediante un portal diseñado para atender los problemas específicos de la vendimia (los de empleo, los de albergues etc.)de modo que todos, pequeños agricultores, administración y temporeros pudiesen empezar a establecer relaciones rápidas, baratas, accesibles, legales y controlables.
Otro ejemplo. Si un particular quisiese contratar una cuidadora para sus padres ancianos, podrían firmar un contrato privado, fácilmente protocolizabe, en las oficinas del banco (las mas numerosas y cercanas), con el director como testigo, siguiendo las instrucciones en un portal sanitario, geriátrico (y con cotización a la SS. mas baja, para luchar contra el "cuidado negro" de ancianos). Para los que quieran saltarse la legalidad, otro tipo de medidas.