Joseba Egibar, portavoz del PNV, dice una vez más aquello de la Extremadura y la Andalucía subsidiadas.
Esto es el colmo. Al parecer, al final Aznar y Egibar coinciden en que el problema de este país y la crisis, tienen responsables en las autonomías. Claro, Egibar dice que no en la suya. Aznar, siendo presidente del Gobierno, hizo la mayor descentralización con las trasferencias de Educación y Sanidad. El 65 por ciento del gasto de las autonomías se transfirió en su tiempo.
Resulta bastante difícil de digerir que quienes fueron premiados durante la dictadura con coeficientes de inversión obligatoria y mano de obra del sur, ahora lleguen a la conclusión de que el problema está precisamente en la autonomía de los del sur. La reconversión industrial trajo inversiones extraordinarias. Aquello fue inversión. Lo de Extremadura y Andalucía, subsidio.
Le informo a Egibar que esta mañana se ha inaugurado una fábrica de 15.000 metros cuadrados en Extremadura de torres metálicas, catenarias para la alta velocidad y soportes para las plantas termosolares. Quizá ese sea el problema.
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Sr. Presidente, los pobres representamos un serio problema para los ricos. Es sabido. De siempre.
En Europa, la nuestra, hoy día, rascas y sale fascismo… el italiano, el padano de Fini… el vasco de Egibar…
Y los fascistas insultan. Claro. Ahora con los PIGS, antes con el PER. Característico de los señoritos… madrileños, alemanes, vascos, italianos… los de siempre.
Nada nuevo. Lo malo es cuando un secretario general de la UGT (de la catalana), dice que los subsidiados campesinos gallegos (los de Lugo, suelen detallar), o extremeños, les deben 23 euros a los trabajadores catalanes ((ver resumen; ver texto catalán; ver texto castellano).
Como si su insaciable apetito, por las pensiones que se han pagado con su trabajo, hubiese hundido el país.
Y no la corrupción rampante de las cajas de ahorro autonómicas, las del ladrillo municipal… pagada por el Deutsche Bank, y tolerada por el Banco de España.
La ruina nos viene de estas cajas ‘PIJAS’… no del PER.
Enfrentar a trabajadores con trabajadores, es el pan de cada día de la patronal… pero que lo haga un secretario general de la UGT catalana…
Todo un progreso… Aznar debiera ficharlo, ¿y la UGT… la catalana?
Un saludo a todos.
Sr. Presidente, desde los años 90, veo llegar a esta pequeña ciudad con catedral una riada humana. Antes no era así. Llegaban (en agosto) unos cientos de franceses, llenaban el Hostal de los Reyes Católicos, y se acababan en septiembre.
¿Por qué la sociedad ha vuelto al camino? Ojeo en un espejo social que refleja sólo retratos individuales.
Cuando, ensimismados, me preguntan “¿Catedral, Catedral?”, a veces sólo tengo que levantar el brazo y señalar en silencio la Berenguela, que, incomprensiblemente, no ven. Una alegría enturbiada sale de sus ojos ¿Por el cansancio? ¿El miedo al final?
Cuando se van, relajados, y me preguntan la dirección de la estación, y se la señalo en el plano, ya han vuelto a curiosear a su alrededor.
¿Buscan una religión? No camina nadie rezando el rosario.
Hace tres años me sorprendió un grupo de jóvenes franceses, con cura de impecable sotana, y boina. Siguen a su enseña colgada de un palo retorcido; la emoción, palpable en todos, vibrante en el abanderado. Nunca fue frecuente… y no lo he vuelto a ver.
¿Buscan la felicidad? Que ya no da el trabajo, ni las amistades en la ciudad. Así que sales al camino. Huyes buscando un rato de ensimismamiento. De norte a sur, del frío al calor del sol. A la espera del de los hombres. Quizás.
O simplemente escapan de la televisión. Buscan la lluvia, el frío, la noche. La realidad, ¿qué confunden con la dificultad?
¿Aspiran a jugar?
He visto autobuses enteros del INSERSO entrar parloteando en la Plaza del Obradoiro. Echar una mirada, y seguir parloteando ¡Tan solos están en sus casas!
Los bien jubilados nórdicos, desfilan perfectamente equipados y entrenados ¿Para darle un sentido a su jubilación?
Cada diez años el tiempo muda el cerebro. Cada década hay que emprender un nuevo camino. Si ese viaje coincide con el de Santiago, se acepta mejor tu cambio en la visión de las cosas. Para no morder a los que tienes cerca. Me dijo un peregrino de los habituales. Quizás.
El camino lo hicieron, en tiempos terribles, los que escapaban al hambre y la servidumbre del norte. Desafiaron robos y crímenes en el camino, para repoblar una frontera (extrema y dura) donde la muerte era más benévola.
Hoy los navegantes del cayuco, son sus legítimos herederos. Fronteras y murallas les impiden llegar a Santiago. Pero como aquellos, prefieren cualquier riesgo, antes que la muerte lenta. Tiempos terribles… otra vez, en el camino del sur.
Un saludo a los viajeros